México es uno de los países con las más altas tasas delictivas a nivel internacional, razón por la cual la delincuencia representa el problema social y de seguridad más importante a combatir en la actualidad. No sólo el incremento delictivo acelerado en el país en las últimas dos décadas es motivo de preocupación, sino que además de acuerdo con las cifras de la incidencia delictiva se puede identificar un crecimiento en el nivel de violencia, reflejado en crímenes que atentan contra la integridad física, tales como homicidios, lesiones, secuestro y violación.

De acuerdo con la información publicada por el Gobierno de México y recabada a través del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP), la incidencia delictiva en el país ha sufrido un incremento del 32.8% del 2015 a la fecha.

Para facilitar su visualización, la incidencia delictiva ha sido dividida en seis categorías diferentes de acuerdo con el tipo de delito: 1.Delitos contra las personas
2.Delitos contra el patrimonio
3.Delitos sexuales
4.Delitos contra la sociedad
5.Delitos contra las funciones del Estado y el servicio público
6.Accidentes de tránsito (derivados en homicidios y lesiones culposas)

En la gráfica a continuación se muestra un semáforo para el índice delictivo a nivel nacional por Entidad Federativa, en el cual se puede leer para cada Entidad la tasa de delitos por cada 100,000 habitantes incluyendo todas las categorías de delito.

Según se observa en el gráfico, al cierre del primer trimestre del 2020, el Estado de la República Mexicana con el mayor índice delictivo es Baja California, con una tasa de 2523 delitos por cada 100,000 habitantes. Por el contrario, el Estado con la menor incidencia delictiva es Campeche, con una tasa de 189 delitos por cada 100,000 habitantes. La media nacional se encuentra en 1244 delitos por cada 100,000 habitantes, con un total de 16 entidades arriba de la media (mayor tasa de delitos) y 16 estados debajo de la media (menor tasa de delitos).